What does the end of the day have that always brings us a mixture of weariness and reflection.

There you are in the back seat of the car with your head resting on the window and music playing in the background.

Your thoughts start reeling and you revisit random moments of that same day, laughing at what you felt an awkward situation which now you find funny; remembering people you haven’t seen in a long time and feeling a bit of nostalgia; making mental notes of what you have to do when you get home -but you probably won’t do.

 

Qué tendrá el final del día que siempre trae consigo una mezcla de cansancio y reflexión.

Y tú, en el asiento de atrás del coche con la cabeza apoyada en la ventana y música de fondo a la que no prestas demasiada atención, disparas como una bala tu pensamiento.

Revives momentos aleatorios de ese mismo día, te ríes porque te has acordado de una situación incómoda y es ahora cuando le encuentras el punto de humor; recuerdas a gente que hace tiempo que no ves y sientes un poquito de nostalgia; haces notas mentales de lo que tienes que hacer al llegar a casa y que probablemente nunca harás.

 

That ride back home is equivalent to having one or two glasses of wine in the way it makes you relax and be more honest with yourself.

You recognize hoy lucky you are for all the people that surround you, the changes you’ve gone through, the giant steps towards your goals, the tremendous feeling of dizziness you get before falling, the healed wounds, and the sense of happiness that sets in as you identify with all of this.

You can already see your house over there on the corner, after the traffic light and that’s when you wake up from that semi-hypnotized state you’ve been in and your thoughts return to the frantic pace of the moment.

 

Ese camino de vuelta equivale a una o dos copas de vino, que te relajan y te hacen ser más sincera contigo misma.

Reconoces la gran suerte que tienes por toda la gente que te acompaña, los cambios, los pasos de gigante hacia tus objetivos, el vértigo tremendo que tienes antes de caer, las heridas curadas y sentirte feliz e identificada en todo eso.

Ya puedes ver tu casa allí en la esquina, después del semáforo y es entonces cuando te vas despertando de ese estado semi-hipnótico y tu pensamiento se reincorpora al ritmo frenético del momento.

 

You haven’t even taken off your coat and you’ve left behind all of your “reflections on the road”. Therefore, I think I should tell you to hold on to them a little longer and force yourself to bring them out more often because there is nothing better than being grateful for the things that happen to you.

 

Ni siquiera te has quitado el abrigo y ya has dejado atrás toda esta “reflexión sobre ruedas”. Así que debería decirte que la sostengas un poco más, que te obligues a sacarla a pasear más a menudo, porque no hay nada mejor en el mundo que estar agradecido con las cosas que te pasan.

 

Patricia U.K.

 

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